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martes, mayo 23, 2006

Conversación telefónica a la hora de comer

Ella: No esperaba que vinieras.
Él: no he venido, ya estaba aquí.
Ella: ¿Es verdad todo esto que me dices?
Él: no lo sabrás, si no te arriesgas nunca sabrás nada.
Ella: Deja que me quede entre tus brazos.
Él: lejos, muy lejos estás, porque el destino es incierto.
Ella: Deja que duerma el sueño eterno de los enamorados.
Él: antes de comer, me quedo entre tus manos.
Ella: y te construyes un camino hasta mi cuerpo.
Él: son las incongruencias de esta historia.
Ella: ¡cómo te extraño!
Él: deja, el tiempo cura y alivia.

2 comentarios:

Jenipher dijo...

¿por qué es todo más fácil para los hombres...?


Es una hstoria familiar...

besos...

Anónimo dijo...

Cómo cambian las cosas... no se pasa de buscar el fondo cuando repentinamente la luz aparece... descubres que sólo fue un mal sueño en el que creías estar atrapado eternamente